Retomando viejas costumbres de ediciones anteriores, en esta ocasión, la comisión organizadora juzgó conveniente volver a disputar algunos concursos que permitiesen tener a los chorizos en el centro de la atención. Los mismos fueron tres, que se sumaron a la elección de la reina y ofrecieron una interesante variante entre cada presentación de grupos musicales.
Concretados en un escenario especialmente montado para la ocasión, atalivenses y gente de la zona se sumaron para darle forma al certamen de atada de chorizos, para ver quién era más rápido en el rubro, de consumisión, para definir quién ingería más rápidamente los embutidos en un tiempo estipulado previamente y finalmente de degustación, donde se pusieron a consideración de personas del público chacinados de tres fechas diferentes debiendo establecer cuál tenía mejor sabor aunque siendo todos del mismo frigorífico del club.
Atada de chorizo
Sobreponiéndose a todos los pronósticos previos que daban como una de las favoritas a Rita Santillán, empleada del frigorífico atalivense, fue un remisero rafaelino, Fito Bertoldt, quien se quedó con el título de atador más rápido demostrando una habilidad notoria para cumplir con esta tarea, dejando muy atrás a los demás competidores en las instancias clasificatorias e imponiéndose al crédito local en la final.
Consumición
En esta parte se llevó el premio Maximiliano Molina (foto), oriundo de Porteña, quien en cinco minutos deglutió 350 gramos de salame, debiendo pelear mano a mano con uno de sus compañeros, a quien superó por tan solo unos pocos gramos.
Degustación
En el último de los concursos se pusieron a consideración de un grupo de asistentes productos elaborados por el frigorífico anfitrión efectuados en los meses de agosto, setiembre y octubre. Tras la correspondiente degustación, los encargados en elegir los chacinados se inclinaron por los que se realizaron en el marco de la carneada del pasado mes de octubre, distinguiéndola como la mejor de las tres opciones.

