(Ole) – El sueño se le hizo realidad esta madrugada en el Luna Park. Tras dos intentos fallidos, Hugo Garay pudo llegar a ser campeón mundial de los mediopesados de la AMB. «Me he sacrificado mucho para conseguir este título. Ahora tengo que entrenar el doble para mantenerlo. Si perdía terminaba mi carrera. Pero por suerte gané y sigo», dijo el «Pigu» en medio de lágrimas.
Con respecto a la pelea agregó: «Lo tenía controlado, pero sabía que era un rival que pega duro. Me tenía que cuidar de su zurda, pero me agarró con una contra en el décimo round y me hizo tambalear. Por suerte pude recuperarme y ganar».
La tercera fue la vencida para Garay, quien se quedó anoche con la corona vacante de los medio pesados de la Asociación Mundial de Boxeo al derrotar por puntos (fallo unánime) al ucraniano Yuri Barashian, en el Luna Park. Atrás quedaron aquellas dos caídas (Dortmund, 8 de mayo de 2004 y Hamburgo, 26 de febrero de 2005) con fallos polémicos y divididos frente al húngaro Zsolt Erdei, y muchos contratiempos.
A diferencia de sus dos anteriores intentos por llegar al título, el argentino contó esta vez con el beneficio de la localía. «Le voy a arrancar la cabeza», dijo un confiado Garay en la previa. Y si bien no fue para tanto, marcó diferencias rápidamente en las tarjetas. Sin embargo, en el décimo round, el ucraniano fue en busca de una victoria por la vía rápida e hizo valer su zurda picante. Ahí, el tigrense, por primera vez, vio peligrar el cinturón.
«Ponga huevo, Pigu ponga huevo…», se oyó bien fuerte en el Luna. Empujó la gente desde afuera y Garay puso lo suyo para sacar adelante los dos últimos asaltos y emular al inolvidable Víctor Emilio Galíndez, quien en 1974 –en el estadio de Corrientes y Bouchard- consiguió el mismo título que estaba en juego esta noche.
Más allá de que tuvo que guapear a partir del décimo round, Garay sacó una amplia diferencia en las tarjetas: 118-111, 118-110 y 120-108. «Estoy muy emocionado, agradezco a toda la gente que me apoyó», dijo entre lágrimas el argentino, quien ahora ostenta un récord de 31 victorias (17 nocauts) y 3 derrotas.
La fiesta fue completa en el Luna, porque en la otra pelea en la que estaba en juego un título del mundo, la formoseña Marcela Acuña no tuvo inconvenientes para retener una vez más el cinturón supergallo de la Asociación tras vencer por puntos –fallo unánime- a la canadiense Danielle Bouchard.

