Más de tres meses pasaron de la primera reunión paritaria municipal y todavía ninguna de las partes se puso de acuerdo en los términos de la negociación. Esta semana se decidió pasar a un cuarto intermedio hasta la que viene.
La falta de acuerdo pasa de manera exclusiva por lo salarial. Ambos sectores presentaron sus propuestas, mientras los intendentes santafesinos pretenden llevar el mínimo a 800 pesos, la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales (Festram) exige que las categorías más bajas tengan una remuneración que llegue a los 850 pesos. Debe recordarse que en nuestra ciudad, los últimos acuerdos suscriptos permiten un piso salarial de mil pesos.
La explicación que da el titular de la federación gremial, Alberto Quintana, es que los empleados municipales no tienen que ganar menos de lo que cuesta la canasta básica de alimentos, incluso, remarcó que los gobiernos de la Nación y de la provincia tienen un piso salarial por arriba de ese monto.
De todas maneras, los representantes de la Festram aceptaron una parte de las propuestas que elaboraron, en un plenario provincial, los representantes de los ejecutivos municipales y comunales. Es el punto en el que pretenden firmar un acta acuerdo para convalidar todos los aumentos salariales que se otorgaron desde 1992 a la fecha.
En ese sentido, los intendentes manifestaron que no quieren un acuerdo parcial, sino que buscan un acuerdo general para llegar a un arreglo entre las partes. Por ello, decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles a la mañana, día en el cual realizarán un nuevo plenario, donde pondrán a debate esta proposición de la federación sindical.

