La violencia en el mundo

Fue el camino natural del hombre primitivo, desenvolverse cáusticamente para sobrellevar, resistir o liberarse de los grandes problemas, pelear o defenderse repitiendo el embate de los más poderosos.

Luchas, agresiones, ataques, intimaciones, asaltos a través de la sorpresa y el empuje desmedido, irrupciones para sobrevivir en medio del caos y la falta de organización de los pueblos primitivos.

Pero los años trascurrieron y las modificaciones fueron mejorando las relaciones humanas; el hombre se educó y los países de Europa
enriquecieron la historia universal. En minoría, el continente americano fue primero espectador y luego, conquistado por los hombres blancos ampliaron sus conocimientos desde Cristóbal Colón y todo lo acontecido que consta en los libros de historia.

Admiramos siempre a la Madre España, agradeciendo su idioma y la fe. La cultura de los pueblos del viejo mundo, su organización política, etc., nos motivaban y admiramos la organización de cada lugar de Europa, por ejemplo.

Las artes, el nivel cultural, los grandes artistas según los conocimientos, habilidades y obras universales, todo sembró la admiración genuina en nuestras mentes y corazones. Hoy la historia agrega un presente que dará color gris, rojo y líneas de la sangre que se encargarán de teñir para dejar la triste constancia de aquellas naciones que tanto admirábamos.

¿Aprendieron de nosotros? ¿Les duelen las mismas luchas o necesidades? Los puertos o aeropuertos del viejo mundo nos ofrecen futuros similares, ¿la “pandemia se ha extendido tanto por el globo terráqueo?

Hemos visto, leído y conocido adversidades a través de las películas en el cine o en la televisión. Que el futuro no les permita conocer esta realidad a nuestros hijos, nietos y bisnietos. Y aún más allá…

Goya. Serie de sus «Pinturas Negras».

Relacionadas

Ultimas noticias