Una gran parte del partido fue disputado con el cuchillo entre los dientes. Si alguien tenía dudas acerca de si era una final, quedó en claro en el concierto de tarjetas sacadas por Juan Dardanelli. Rojas y amarillas se fueron acumulando de uno y otro lado, achicando los planteles y generando incertidumbre a futuro ya que, quien pasara de ronda, tendría algunas piezas menos.
Todo fue peleado hasta que llegó Valiente, allá por los 25 del segundo tiempo, abrió el marcador y con su conversión, también la clasificación. De allí en adelante, el final fue como se esperaba, con Atlético Uruguay empujando hacia el arco de Baigorria, haciendo que Libertad se replegara. No era para menos, un empate le daba la chance de los penales y allí, la historia podía ser otra.
Kudelka sacó de la cancha a su conductor, posibilitando que la visita manejara la pelota y controlara el desarrollo del cotejo. Todo era nervios y expectativa, con pocos minutos por delante. Pero cuando parecía que habría que sufrir más de la cuenta, apareció Cristian Cipolati, el goleador local, para establecer el dos a cero.
La jugada fue de Lescano, quien cedió la pelota a “Pipo” que facturó sin titubeos para asegurar prácticamente la clasificación ya que restaban tan solo cinco minutos por jugar y la distancia era ya indescontable.
Así fue y la igualdad conseguida en Concepción del Uruguay cobró una importancia fundamental. Otra vez Libertad ganó de local y se instaló en la instancia de semifinales, aguardando ahora por el rival que puede llegar a tocarle en suerte, algo que se conocerá en el transcurso de estas horas, una vez que vayan culminando los demás partidos que involucran a equipos del Argentino B y también del Torneo del Interior.

