
Luego del primer choque, definido en el último minuto, quedó en claro que la serie sería sumamente pareja. El partido de anoche, confirmó además que Gimnasia tiene el potencial para cerrar la llave ante su gente, ya que se lleva un 1-1 y un mejor estado anímico. Como contrapartida, Libertad deberá reponerse con rapidez del traspié y fundamentalmente, mejorar en lo anímico.
El elenco aurinegro fue durante 25 minutos una sombra del equipo que llegó a Cuartos de Final. Con 23 minutos jugados, llevaba tan solo 27 puntos, contra 48 de su rival. Las ofensivas chocaban con una reiterada impotencia que lejos de achicarse, seguía agudizándose (desde el 13/23 inicial al 9/21 del segundo cuarto para cerrar un contundente 22/44 con el que se fueron al descanso).
El inicio de la segunda mitad mostró a los Tigres intentando pero sin éxito acercarse. El resultado fue contraproducente ya que Gimnasia estampó una luz aún mayor (29-60 a 3 minutos de finalizar el tercer chico).
Las respuestas llegaron desde el banco, con un Alloatti que marcó diferencias desde lo actitudinal y fue el eje de las ofensivas (10/12 en dobles). Ginóbili, Calvi y Vietta también aportaron para cambiarle la cara al equipo pero ya era demasiado tarde. Si bien la distancia se fue recortando, más allá de las ganas, nunca la victoria estuvo en riesgo para la visita que transcurrió con tranquilidad el tramo final para redondear un 72-88 que le permite tener la chance de imponerse ante su gente la semana próxima.




