
Con aplausos hacia el equipo que pasó a la Final, con aplausos para el local que se quedó a las puertas del quinto juego. Así se cerró la noche de ayer en «El Hogar de los Tigres», donde Libertad no pudo hacerse fuerte ante su gente y vio cómo el Milrayitas se quedaba con el playoff.
En el cumpleaños de Robert Battle, el equipo cayó y cerró su participación, mientras el jugador sigue recuperándose y realizándose estudios para determinar el grado de lesión sufrida semanas atrás.
Tras la caída a mediados de semana, Libertad salió con otra mentalidad a disputar el partido y durante buena parte del mismo cumplió sobriamente su cometido. Disimuló diferencias y ausencias y alternó el comando del marcador aún cuando algunas faltas inoportunas condicionaron a piezas claves del andamiaje como el caso de Pittman. Del otro lado, Gutierrez y Leiva brillaban por su ausencia y las respuestas pasaban por Mata, Lamonte y Campazzo.
En el tercer chico, los marplatenses encontraron el tiro desde larga distancia y se escaparon ocho puntos, dando la sensación de comenzar a sentenciar el pleito. No obstante, empujado por su gente, apareció lo mejor de Libertad para estampar un 11-0 y pasar al frente (74-71).

Para Libertad, se baja el telón en una temporada que tuvo altibajos y que encontró al equipo con una historia que se repite año tras año: lesiones inoportunas que se suman y acumulan, obligando a recambios temporarios y ajustes constantes en los planteos previstos. Con tres jugadores asegurados (Treise, Saglietti y F. Chávez) en las próximas horas puede sumarse la continuidad de alguna otra ficha que permita mantener la identidad de juego de este último tramo, donde se superaron ausencias y adversidades varias. Quedará la doble imagen de un estadio reconociendo a un plantel que fue superior y que accedió a la Final y otro que dio todo y no le alcanzó, lejos de insultos y recriminaciones, para ambos fueron aplausos, y muchos.
Planilla completa del partido.

