
Con un incuestionable 86-60, superó a un Obras que extrañó a Gutierrez y solo pudo aguantar un cuarto y algo más antes de que la distancia fuera de 20 puntos (llegó a ser de 30). Lee Roberts fue amo y señor de la noche con 31 puntos y dos bloqueos. Así, Libertad bajó al puntero de la Conferencia Sur y el viernes, recibe al de la Norte.
Era un partido que Libertad debía ganar, para terminar de afianzarse en la remontada después de un arranque de mes complejo. Y vaya si lohizo puesto que, salvo el primer cuarto y algunos minutos del complemento, todo el resto fue de un equipo de alto nivel, que no le dio chances a la visita.
Sabían los aurinegros que en la platea descansaba una de las principales cartas del actual puntero de la Conferencia Sur. Eso terminó siendo aprovechado por Lee Roberts, quien se despachó con 31 puntos, convirtiendo de múltiples maneras.
Pero más allá del interno, hubo otra vez un equipo por detrás, con entrega y sacrificio para ahogar al rival en defensa y demolerlo en ataque. Con esa doble consigna, los aplausos no tardaron en aparecer, cuando apenas transcurría el segundo cuarto.
Con el partido ya planteado en los términos del local, el Tachero intentó lo que pudo para modificar el trámite pero nada le salió y debió mirar cada vez desde más lejos a un Libertad que otra vez demostró que concentrado, es cosa seria.
La temprana diferencia de 20 puntos, que luego fue de 30, hizo que el encuentro ya no fuera tal en los últimos 25 minutos. Estaba claro que iba a ocurrir lo que al aurinegro le pareciera mejor. Un entendible relajamiento local permitió a la visita maquillar en parte el resultado pero ya todo estaba definido, con la mirada atenta en la visita del viernes, un Olímpico que al igual que Obras en el Sur, comanda la Conferencia Norte.

