
Antes de que se pusiera en marcha, se sabía que la serie iba a tener partidos peleados del principio al fin. Son dos equipos que han demostrado los argumentos de porqué se instalaron entre los ocho primeros de la competencia y así quedó reflejado en este primer chico de Cuartos, donde Libertad pudo cerrar mejor el juego que se terminó de definir en el minuto final.
Con pocos protagonistas sobrevivientes de aquella final entre los mismos contendientes, la actualidad marcaba que los Tigres, con plantilla casi completa (aún no regresa Saglietti) y jugando de local tenían una ventaja potencial sobre los del Sur. Así pareció reflejarse en el tanteador de la primera mitad, donde el aurinegro terminó comandando las acciones 40-35.
La diferencia lejos estaba de ser importante cuando promediando el tercer cuarto, Pittman se cargó de su cuarta personal y dejó en evidencia la falta de recambio en ese puesto en particular que espera por el regreso de Marcos Saglietti. No obstante, Gimnasia no lo supo aprovechar y la distancia se transformó en una docena de puntos merced a una furiosa aparición de Fernández Chávez.
A fuerza de defensa, la visita intentó atropellar, arrancando desde abajo y achicando hasta las seis unidades de luz. La calidad de Ciorciari se hizo presente con penetraciones y conversiones o descargas que parecían estiletazos. Gabini -único jugador de los presentes que pasó por ambos clubes- se hizo nuevamente presente en el partido con dos bombazos que dejaron a los de Ricchiotti nuevamente en juego.
El tiempo apremiaba, los últimos minutos se consumían y los dos equipos apostaban a las defensas con éxito. Fueron las mejores individualidades del local las que terminaron marcando esa pequeña diferencia, con rebotes, con recuperos oportunos, que forzaron a Gimnasia a cortar con faltas e ir viendo cómo la certeza desde la línea de su rival los alejaba a dos posesiones y más allá aún.
El final encontró a Libertad 9 puntos arriba de Gimnasia (78-69), una distancia que a priori parece mayor a la vista en el juego pero que resume la paridad que se mantuvo en todo momento: dos de los cuatro cuartos, fueron ganados por los Tigres 20/17, uno 20/18, cayendo en el último 15/17. En resumen, mínimas diferencias que prologan una serie con muy buenos enfrentamientos.

