
El partido, se sabía de antemano, sería parejo y muy duro. El duelo debajo de las tablas entre Román González y Rubén Wolkowyski era una de las promesas de la noche. Libertad debía ganar para seguir en lo más alto pero Quimsa se mostraba como un verdadero dolor de cabeza. El local, como siempre, sacó a relucir su gran defensa (en un solo cuarto permitió 23 puntos, luego fueron 19, 16 y 12) pero tuvo muchísimos inconvenientes para encestar (20, 15, 15 y 12), ni siquiera anduvo fino desde la línea de libres (13/24).

A pura defensa, Libertad se puso a dos: 45-47 y fue ese su mejor momento. En cinco minutos de juego del tercer chico, los santiagueños no sabían lo que era encestar, habiendo logrado apenas un libre. Román González estaba desacertado y su equipo no hacía pie. Sin embargo, los Tigres no podían terminar de capitalizar tanto esfuerzo en su aro con ofensivas claras y seguían dejando pasar el tiempo sin acercarse. De a poco, la visita fue encontrando algún resquicio y volvió a edificar una distancia interesante (53-60) para como venía planteado el partido.
Con un triple de Mazzaro logró la máxima: 53-65. Festejaba en el banco Romano con los puños cerrados y no era para menos: quedaban tres minutos y su equipo nunca había estado tan lejos en el marcador. En la vereda de enfrente, Libertad era pura impotencia. Al igual que en toda la noche, nunca pudo ser claro. El cierre llegó tranquilo para la Fusión que vio cómo el local seguía las jugadas sin cortar con falta así que se limitó a dos posesiones largas y terminó festejando una victoria trabajada pero merecida por 62-70.
Síntesis
Libertad (20) (35) (50) 62: Ginóbili 6, Moldú 10, Brown 11, Pelussi 5 y Wolkowyski 11 (FI) Alba 5, Profit 9, Field 5 y Saglietti 0. DT: Juan Carlos Parola.
Quimsa (19) (42) (54) 70: Treise 11, Mázzaro 14, Marín 8, Gómez Camargo 4 y González 11 (FI) White 18, Balbi 2, Tintorelli 6 e Ingratta 0. DT: Carlos Romano.
Arbitros: Alejandro Ramallo – Jorge Chavez.

