
Lamentablemente el campeonato es así, Libertad perdió un solo partido y fue subcampeón. Ahora deberá concentrarse en la Liga Nacional y el Súper 8 (al cual aún debe clasificar) ya que ha renunciado a su participación de la Liga de las Américas. Ante Quimsa, jugó mano a mano durante la primera mitad pero luego todo fue del local que encontró en la dupla Treise (21) – Mazzaro (29) una autopista de gol. Del otro lado, un desconocido Profit terminó con un punto en 19 minutos, justo en la noche donde más se lo necesitaba para abrir la defensa local.
Si hasta la mitad del partido la cosa era palo a palo, luego arrancó otro juego totalmente distinto. Ocurre que Quimsa consiguió imprimirle fluidez a sus ataques mientras Libertad se estancó y si bien consiguió 49 puntos en el complemento, muchos fueron convertidos cuando ya todo estaba definido.
Los santiagueños pudieron construir una distancia de 12 puntos sobre el cierre del tercer chico, aún cuando lo más flojo de los aurinegros había sido el segundo cuarto, con 8 tantos (y una gran defensa que sólo permitió 12). Sin embargo, en cuanto engranó el tandem de media cancha del local, Quimsa arrancó y no paró hasta el campeonato Sudamericano.
Parola mantuvo 19 minutos en cancha a Laron Profit, esperando por las conversiones del foráneo que precisamente se ganó un muy buen prestigio ante este equipo en las finales de la Liga de hace un par de temporadas. Sin embargo, el 0/4 en triples no pesó ni mucho menos. Tampoco lo hizo el 6/24 (25%) del equipo en su conjunto.
Fue una noche totalmente atípica para un elenco que venía con paso firme y demoliendo rivales en esta Liga Sudamericana. Los altos porcentajes de todos los partidos disputados hasta aquí se esfumaron y curiosamente, Libertad fue más equipo que Quimsa ya que contó con el aporte de Brown (17), Pelussi (15), Wolkowisky (13), Ginóbili (12) y Moldú (11), mientras que el local se sustentó en Mazzaro (29), Treise (21) y González (16)… el resto, desaparecido. Sin embargo, pasando la pelota a los que estaban encendidos, le alcanzó para ganar 87-77, levantar por primera vez esta copa internacional y dejar a los Tigres con las ganas de dar otro rugido.

