Lo llamarán Fundador

La fecha del 125° Aniversario de la Tercera Colonización de Sunchales se aproximaba y me preocupaba el escaso conocimiento de hitos históricos, nombres y fechas que la comunidad debía conocer con mayor certeza y profundidad.

Basilio Donato, docente jubilado de esta ciudad y radicado luego en Santa Fe, se dedicó a investigar a través del Archivo Histórico de la Provincia los sucesos fidedignos que concernían a Sunchales. Hoy, en el Museo de nuestra ciudad podemos observar sus páginas de excelente escritura manuscrita.

“Todo los pueblos tienen su historia, solo hace falta que alguien la escriba”, expresaba en su libro que debió esperar mucho tiempo antes de ver la luz por cuestiones de costo. En 1974 la Municipalidad lo apoyó económicamente y al año siguiente falleció.

En 1967 llegué trasladada a la escuela “Ameghino” y el programa exigía conocer la historia de Sunchales. ¿Dónde buscarla para transmitirla a los niños de 3° grado?

Con motivo del 50° Aniversario de Sunchales el periódico local había editado un álbum con los sucesos más importantes, personajes, empresas, etc. y fue Walter Actis quien me facilitó un ejemplar. Allí, Basilio Donato comenzaba con el aspecto histórico del Fortín de Los Sunchales. Luego llegarían otras dos ediciones a través de Sancor Seguros, siempre agregando documentos y la última, nuevamente apoyada su publicación por el mismo grupo cooperativo.

En octubre del 2011 decidí publicar “Lo llamarán Fundador” para sepultar definitivamente esa definición incorrecta adjudicada y rendir homenaje por los 125 años, Aniversario de la Tercera y definitiva Colonización.

Después de mi jubilación resolví además dejar una revista abreviada y adaptada para los alumnos de tercer grado de todas las escuelas primarias de Sunchales. La Municipalidad decidió imprimir los ejemplares que constan en las Bibliotecas para ser usadas a través de los años, cuando la temática lo demande.

El desafío, en «Lo llamarán Fundador», fue hacer que la casa hable. Este espacio, a través de los años, ha ido acumulando historias y se corporiza, cobra vida y eufórica, quiere narrar ella misma a los habitantes del presente esta magna fecha…

Así comienza el libro:

«Si nosotros supiéramos del ser humano a través de lo que recoge la historia, sabríamos poco. La literatura colma el vacío porque se ubica en el plano individual, en el del hombre concreto de carne y hueso». Marco Denevi.

«Lo llamarán Fundador», libro publicado por Chela Lamberti en 2011 (Imagen: SunchalesHoy).

Reinventar sin destruir

Las mejores obras del género son aquellas que recrean el pasado desde un punto de vista personal pero fiel a los hechos.

«Reinventar la historia sin destruirla; reinversión tan cierta que, a menudo, personajes o situaciones enteramente ficticios tienen no menor importancia que la de los personajes o sucesos propiamente históricos». La reflexión pertenece al dramaturgo español Antonio Buero Vallejo, permio Lope de Vega y autor, entre muchas otras, de «Historia de una escalera».

«La historia narrada a través de hechos comprobados y de documentos carece de la subjetividad que solo la ficción puede darle. Eso no significa alejarse de ciertas verdades históricas sobre el personaje. Más bien todo lo contrario. El historiador no trabaja con las armas de la imaginación. Y la imaginación es el sostén de la actividad estética. La imaginación convierte a esas figuras que surgen de los textos de historia en seres vivos que se conectan con el presente de los espectadores y hablan de la actualidad desde el pasado».

Cuando el teatro y la literatura histórica poseen calidad estética, abren nuevos rumbos de interpretación, ponen al descubierto las conexiones entre el pasado y el presente, cincelan la subjetividad de cada una de las criaturas que abordan, iluminan la historia y se alejan de las versiones tranquilizantes y moralizadoras.

Dedicatoria

Dedico este libro a mi querida familia, especialmente a los seis hermosos nietos que iluminan mi vida: Leandro, Lara, Lautaro, Sofía, Malvina y Juan Franco.

Lo dedico a la ciudad que me cobija desde hace más de cuarenta años, con su legado de amigos, alumnos, vecinos, gente que cada día alimenta mi alegría y enciende los deseos de trabajar por la comunidad.

Lo entrego en este jubiloso aniversario, enamorada de la singular historia que ha recopilado Sunchales en capítulos de herencia, esfuerzo, entusiasmo, acción y conquistas.

Es mi ofrenda de cariño y gratitud por todo lo que me ha concedido.

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