
El persistente frío de la mañana dejó rápidamente de ser noticia para ser reemplazado en las consideraciones de la comunidad por el debate acerca de si lo que caía era nieve o agua-nieve.
En la región el fenómeno se sintió con mucha más fuerza. Rafaela y San Vicente fueron localidades que tuvieron más de dos horas continuas de caída de nieve, algo que no ocurría desde 1929.

