
Las propuestas organizadas para los más pequeños incluyeron numerosos castillos inflables, que pudieron ser disfrutados de forma gratuita. Asimismo, se realizaron más de cien sorteos de juguetes regalándose al mismo tiempo globos y bolsas de golosinas.
Aún un par de horas antes de que se iniciara el esperado show de Panam, que por tercera vez visitó a nuestra ciudad convocada siempre por Atilra, la totalidad de las sillas dispuestas en el espacio de Low, así como las tribunas y las habituales mesas del espacio bailable estaban totalmente colmadas.
Esta es una muestra fehaciente de la expectativa generada por la posibilidad de sumarse a este tipo de espectáculos que no suelen generarse en el interior del país. Mientras se esperaba ese momento, los animadores, desde el escenario hicieron participar a papás y mamás con divertidos juegos de habilidad y trabalenguas que arrancaron sonoras carcajadas desde todos los sectores del predio.

Finalmente, ya tras el show de poco más de una hora y media, más sorteos fueron coronando la tarde, mientras lentamente, los miles de asistentes comenzaban a dispersarse para ir regresando a sus domicilios o ciudades, habiendo compartido una tarde especial y diferente, a la manera de Atilra.

