
El mismo, ubicado en el Parque Loyola, tendrá 20 metros de ancho y 30 metros de largo y permitirá que sea utilizado por jóvenes de la ciudad y la zona que se acerquen con las correspondientes medidas de seguridad.
Además, también en la última sesión, los ediles le dieron el visto bueno a la posibilidad de sumar voces especializadas a las tareas en comisión. En este sentido, se espera contar con la participación de arquitectos miembros de una asociación cordobesa con la cual ya estuvieron en contacto tiempo atrás a fin de que planteen requerimientos posibles y futuros desarrollos del lugar.
La intención no es ejecutar todo de una sola vez sino realizar mejoras graduales, aumentando servicios y prestaciones en la medida que el Presupuesto lo vaya permitiendo. Igualmente, el primer paso serviría para establecer un lugar de uso y así poder regular (o llegado el caso) sancionar a los jóvenes que estuvieran con sus tablas en otros espacios públicos. De esta forma, la circulación de los mismos por las calles, zigzagueando entre los autos, se reduciría, así como también la utilización de veredas y plazas, reduciéndose los accidentes y daños.
Más allá de haberse tratado en el Concejo, lejos de estar cerrado, el proyecto está abierto a incorporaciones y sugerencias que lo enriquezcan, señalaron ediles al referirse al tema, refiriendo que para comenzar, se basaron en una experiencia de la ciudad de Esperanza.

