En Rosario se están ultimando los detalles para comenzar a aplicar la Ley Antitabaco que tiene vigencia en todo el territorio provincial. Con multas para los fumadores que van de 50 a 900 pesos y para los empresarios de 300 a 5000 con eventuales clausuras, se avanzará esta semana en reuniones de coordinación con responsables de bares y restaurantes para imponerlos sobre los alcances de la normativa.
Mientras tanto, en nuestra ciudad, la situación sigue sin demasiados avances, con una suscripción a la legislación provincial por parte de los concejales que marcó el inicio del camino que debe pasar por el establecimiento de las normas de control y las potenciales situaciones punitivas.
Consultado hace unos días el secretario de Gobierno, Leopoldo Bauducco, señaló el interés por aplicar dichos parámetros aunque reconoció que aún estaba todo bastante fresco y se debía comenzar a definir las distintas opciones de control y sanción. No obstante, esto último no es algo que los entusiasme puesto que se tratará de ofrecer la mayor cantidad posible de posibilidades para evitar la aplicación de castigos ya que lo que se persigue es la prevención.
En tanto todo esto se va concretando, tampoco hay demasiado movimiento entre los responsables de los comercios que serán alcanzados por la prohibición: bares, restaurantes y boliches. No obstante, todos ellos ya cuentan con los carteles indicativos de la vigencia de la ley santafesina.
En Rosario, durante el transcurso de esta semana «los propietarios de bares, restaurantes y boliches solicitarán al departamento Ejecutivo mayores precisiones en torno a las medidas que podrán adoptar para resguardarse de eventuales sanciones por la presencia de un fumador en sus locales», publicó en el día de hoy Rosario/12.
«Queremos saber qué tipo de acciones podemos realizar para que a nosotros no nos multen. En principio se había hablado de una línea gratuita que iba a depender de la Guardia Urbana, pero por lo que sabemos la Guardia Urbana Municipal no va a estar abocada a estos controles», señaló Rodrigo Pastor a dicho diario. También se consigna que «al respecto el subsecretario de Gobierno confirmó que habrá una línea telefónica gratuita 0800 para denunciar al parroquiano que no deponga su actitud, que no dependerá de la Gum sino que estará bajo la órbita de la dirección General de Inspección. «Si además constatamos que en el local no hay ceniceros adentro y que la cartelería antitabaco está a la vista y no hay ningún tipo de incentivo para el fumador, el dueño del comercio quedará excento de ser multado», indicó.
De acuerdo a la normativa aprobada por el Concejo Municipal de Rosario el 12 de julio pasado, para los fumadores la multa será de 50 a 900 pesos y para los empresarios de 300 a 5000 con eventuales clausuras. También se contemplan castigos por no colocar cartelería antipucho, por tener máquinas expendedoras de cigarrillos, por publicidad del tabaco y por el auspicio de cualquier actividad mediante tabacaleras.

