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Nicolás Canello, Vicepresidente de la subcomisión de Fútbol de Libertad, dialogó con Mario Ceballos acerca de la situación en la que quedó el club tras la pronta eliminación del Regional Amateur.
Sobre el particular, sostuvo que «tomamos esto como un desafío importante y pusimos la vara alta porque era lo que se merecía un torneo como este y el propio Libertad. Era un torneo en donde lo único que había era el ascenso ya que no tiene instancias clasificatorias para ninguna otra competencia».
«Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para poder jugarnos a lo que daba el torneo: el ascenso. Armamos un plantel profesional y con cosas en el club pero fuimos muy claros desde el primer día ya que siempre dijimos que tanto el cuerpo técnico como el plantel estaban para esto. Llegado el final, se tomaron las decisiones previamente acordadas. No despedimos a nadie sino que no se renovaron los contratos porque éstos finalizaban con la competencia. No obstante, vamos a asumir los compromisos asumidos con todos quienes han estado involucrados», agregó.
«Más allá de no haber logrado el objetivo, sabemos que en el camino han ido quedando cosas buenas para el club: indumentaria, iluminación, infraestructura, chicos que tomaron cosas del profesionalismo y que los ayudará, entre otras», prosiguió.

«Hoy Libertad puede decir que si se hacen las cosas bien, el fútbol está vivo. Lo que a uno le duele es no haber jugado alguna instancia más para ver la cancha como este último fin de semana», dijo.
En otro tramo reiteró que «en lo deportivo no se ha logrado absolutamente nada», porque da lo mismo perder ahora o caer en la final ya que se queda sin ascenso de igual forma.
«Errores existieron porque no podés quedar afuera en el primer cruce. Creo que no armamos la estructura adecuada para hasta dónde llegamos… quizás no tuvimos una oferta de jugadores como esperábamos desde el Federal A de donde pretendíamos encontrar refuerzos pero nos encontramos con que muchos equipos no despidieron a nadie y si se querían ir debían resignar meses de sueldos y eso pesó. Por eso sufrimos mucho en los centrales, delanteros o carrileros», concluyó y añadió que «buscando errores y tratando de no repetir, nos encontramos con que armamos una estructura para más adelante. Ahora necesitábamos un equipo más aguerrido, más liguista pero tal vez en las instancias finales nos quedábamos cortos de profesionalismo».
«No tuvimos esa sangre, ese plus que sale del jugador que no tiene tanto talento pero si fuerza», refirió al final.

