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Sunchales, mayo de 1931.
Fiesta Patria
El 25 de Mayo de 1931 pasó desapercibido, sin una bomba, sin banderas ni actos cívicos.
Lo mismo aconteció años antes pero de una manera original. En ese día patrio, el «pare Stricker» madrugó como de costumbre, dio manija a su Ford T de bigotes, en el intento de hacer arrancar el motor. Debido al frío de la mañana, no carburaba bien, fallaba, por cuya causa optó por dar una vuelta en derredor de la plaza a fin de que la máquina normalizara su marcha, antes de emprender el camino hacia una chacra en procura de reses para su carnicería.
La mezcla explotaba dentro del tubo de escape de su auto asordando el espacio con ruidos de bombas y cohetes, como si el santo saliera de la iglesia en devota procesión. Los vecinos semidormidos, oyendo el estruendo, pensaron que era el anuncio de la fiesta patria a la salida del sol.
Pero ya al mediodía comenzaron las murmuraciones. Nada menos que un día feriado común, apático, sin animación, sin banderas en los edificios, sin los disparos de bombas reglamentarios de la comuna.
Cuatro vecinos, los más caracterizados, se presentaron al día siguiente en el despacio de la Comisión de Fomento e interpelaron al secretario, inquiriéndole las razones por las cuales no se había izado la bandera en el edificio y efectuado los disparos de bombas usuales en estas circunstancias.
El secretario, un poco tartamudeando, les respondió: no se izó la bandera, ni se hicieron disparos de bombas, por cuatro razones: primero porque no tenemos bandera ni bombas; segundo… ¡Basta! exclamó Américo Ferrero, miembro de la comisión de vecinos ¡las otras tres razones sobran!
Y se retiraron convencidos de que, el único ciudadano buen patriota y madrugador había sido el «pare Stricker» quien con su Ford T hizo las salvas de práctica con los 21 cañonazos a la salida del sol.

El 25 de mayo de 1931 también pasó sin pena ni gloria. El Comercio que dirigía Saturnino Marquínez, tituló un editorial diciendo: Lamentable. ¿Por qué en este 25 de mayo no se hicieron los tradicionales disparos de bombas? La Comuna nunca dejó de cumplir con este simple y sencillo acto.
Los miembros de la Comisión de Fomento, todos de postulación socialista, por intermedio de su órgano «Trabajo», respondieron: es costumbre que la fiesta patria de mayor solemnidad se realice el 9 de Julio; entendemos que la patria no se honra a cañonazos. Luego el artículo hacía una serie de consideraciones, explicando de la manera cómo se debe honrar a la patria.
La Opinión de Rafaela terció en el asunto y explicó: De acuerdo con que no se honre a la patria con cañonazos, ni con el recuerdo de batallas cruentas, pero pudo servir la fecha, para poner de relieve la fecunda labor de nuestros próceres, como Sarmiento, Mitre, Alberdi, Rivadavia, etc. Esperamos, terminó por decir La Opinión, que este olvido no se repita.
El asunto quedo circunscripto en el terreno de las opiniones de cada ciudadano de la manera como cree que se puede servir a la patria.

