Retoques de temporada

Los tiempos cambian y la llegada del nuevo año traerá consigo dos modificaciones importantes en la gestión que lleva adelante Gonzalo Toselli. Por una parte, nuevos cambios dentro de un gabinete que ya casi no tendrá sobrevivientes de su inicio al frente del gobierno local, perdiendo piezas de importancia en la administración sunchalense. Por otro lado, dando marcha atrás en uno de sus conceptos centrales como lo es el endeudamiento por intermedio de créditos.

Sabido es que la derrota de octubre dejó una importante revisión puertas adentro, el segundo lugar en lo que Toselli veía como un plebiscito indicaba que algunas cosas de la gestión no llegaban a la gente que le otorgó un mayor respaldo a la candidata del partido que antes había gobernado la ciudad. Esto, junto con ofrecimientos del sector privado, habría determinado una reorganización del gabinete, con la oficialización de una nueva secretaría, lo que equivaldrá a tener un esquema similar al que se tenía poco más de un año atrás.

Esto quiere decir que a las secretarías de Gobierno y Obras Públicas, se le sumaría la de Hacienda, recuperando su rango con las últimas modificaciones. La nueva estructura tendrá un área cuyo nombre no está aún definido pero que se aproximaría a Desarrollo Económico y Humano, la cual tendría a Hernán Mondino como máximo referente, incluyendo algunas de las competencias hoy en día bajo la órbita de Desarrollo Humano y Social.

De esta forma se trataría de subsanar el alejamiento de María Elena Festa, dejando lo referido a acción social en manos de Mónica Hoyos, como hasta ahora. La partida de Juan Carlos Gabiani, quien se tomaría tres meses de licencia sin goce de sueldo para incursionar en una importante cadena de comercios de alcance nacional, sería disimulada con movimientos internos, es decir, sin incorporaciones, algo similar al alejamiento de Mondino de la subsecretaría de Desarrollo Económico, parte de cuyas competencias seguirían estando bajo su mando.

El nombre que aún no está resuelto es el de la reemplazante de Marisa Enrico, actualmente al frente de la subsecretaría de Educación y Cultura. Una de las opciones es reconocer la buena gestión de Marina Fenoglio al frente del Liceo, aunque este último quedaría debilitado y con un proceso de cambio a mitad de camino.

Por el momento y con un dudoso criterio de previsión, la orden de Toselli es negar los cambios, exponiendo a funcionarios a situaciones difíciles cuando son los propios involucrados quienes confirman sus alejamientos. Más allá del tardío sinceramiento, deberá explicarse este fallido período de prueba de organigrama que se extendió por un año y que ahora volverá las cosas a un punto bastante similar al que se tenía antes.

El crédito y la barrera caída
Otra de las decisiones importantes que se estudian hoy en día es la toma de un crédito por parte de la municipalidad. Ya desde el mensaje preelectoral, Toselli se había mostrado contrario al endeudamiento ya que este trasciende las gestiones y hoy en día, por ejemplo, se están pagando líneas de Promudi usufructuadas por Trinchieri.

Sin embargo, tras dos años de demostrar que tenía razón y se podía repavimentar con recursos propios, el intendente pretende contar con dinero suficiente para, en la segunda mitad de su gestión, efectuar obras de importancia más aceleradamente. Además está el criterio de urgencia puesto que una de ellas es el recambio de la red de cloacas, que debe hacerse de inmediato.

El monto a pedir estará en relación a si se hace lo necesario para la recuperación del sistema o se encara de forma integral. También esto será una importante ventaja política ya que permitirá mostrar avances relevantes meses antes de las elecciones para renovar mandatos locales.

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