(Fuente: Cronista Comercial – En LT10) – No muy lejos de la situación argentina, los consumidores de Venezuela denuncian el desabastecimiento de alimentos indispensables, con la música de fondo de una política de control de precios que no logra que la oferta baile al compás. Más bien al contrario.
Mientras que en la Argentina el control sobre algunos bienes desajustó la oferta y produjo faltantes de los productos baratos en muchas góndolas, la primavera empezó a dinamizar al sector de la producción, que no sabe si alegrarse porque el Gobierno no libera el precio de corte sobre las ventas externas.
Por la leche en polvo, que se cotiza internacionalmente ya cómoda sobre los 4 mil dólares la tonelada, las empresas locales sólo pueden percibir hasta 2.100 dólares. El resto se destina al mecanismo de compensación dispuesto por el Gobierno, que beneficia a algunos productores y algunas industrias.
La medida volcó más producto al mercado interno, que ahora comenzará a correr el riesgo de estar sobreabastecido.
En ese contexto, SanCor ya mandó 1.350 toneladas a su socio latinoamericano. En febrero, ese país había asegurado un salvataje financiero para desahogar a la firma, que arrastraba un pasivo de cerca de 190 millones de dólares. Venezuela comprometía un crédito de 135 millones de dólares a cambio de leche en polvo.
Sin embargo, las exportaciones recientes no fueron realizadas como parte de pago de esos compromisos, sino que las compras fueron hechas, a precio internacional, por la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas (CASA), organismo destinado a garantizar la provisión de alimentos básicos a la población venezolana.
Los primeros envíos que hará SanCor para responder a sus compromisos por el salvataje venezolano están planeados para diciembre y consistirían en 3.000 toneladas de leche en polvo, cuyo valor excedente al precio de corte no deberá ser entregado para nutrir el fondo compensador del sector lácteo creado por la resolución 61 del Ministerio de Economía. Eso porque un artículo de esa normativa exceptúa los casos de la mercadería «exportada con el objeto de cancelar préstamos de largo plazo concertados con agencias gubernamentales extranjeras».
La cooperativa realizó, según consigna la prensa de Caracas, tres envíos en total: uno por 500 toneladas de leche en polvo, el 19 de septiembre; otro por 350 toneladas, el 28 del mismo mes y el último, por 500 toneladas, el pasado 5 de octubre.
Son en total 8.150 las toneladas de leche que la agencia oficial venezolana, dependiente del Ministerio de Alimentación, salió a subastar entre empresas oferentes. Ese despacho espera que antes de diciembre lleguen unas 5.000 toneladas más del producto, totalizando las 6.350 toneladas, para paliar los fuertes faltantes.

