Ser parte de lo que se quiere cambiar

Dos docentes de Sunchales presentaron el pasado jueves 28 en El Centro Educativo Tecnológico Atilra su primer libro: «Co creando una nueva educación». Me refiero a Alicia Torassa y Liliana Peretti, ambas jubiladas, pero nunca alejadas de lo que fuera su vocación docente.

Las autoras forman parte de «La Casa Pax Cultura» de Santa Fe que tiene, desde 2014, Nodo en Sunchales. Esta institución reconoce su origen en el GAP Santa Fe: Grupo de Acción por la Paz, dependiente de Naciones Unidas, el que fuera creado en Santa Fe el 13 de abril de 2007, integrado por las mismas personas que constituyen hoy la Casa de la Pax Cultura, cuyos objetivos son:

  • Difundir el Día Internacional de la Paz
  • Difundir la Bandera de la Paz
  • Difundir las bases de una Cultura de Paz

Las sunchalenses decidieron, en base a su experiencia y saberes teóricos unirse para abordar un eje de la problemática educativa que no está en ningún Diseño Curricular, o Núcleos de aprendizaje. Se trata de un posicionamiento diferente para llegar a los que se educan, cualquiera sea su edad.

Prologaron el libro Marta Paillet, abogada, mediadora, docente universitaria, especialista en mediación educativa y autora de libros y artículos en revistas especializadas, y Estela Tustanovsky, presidenta de la Casa de la Pax Cultura, cofundadora de Gamip América Latina y Caribe.

Las prologantes dicen: «Así este libro nos lleva al tema de espacio. Nos marca que hay que generar espacios que habiliten, que predispongan al cambio, a ese cambio tan anhelado hacia una sociedad más humana, que dignifique la vida humana».

Cuando nos internamos en él, entendemos que los espacios no tienen significado literal, sino que los espacios que las autoras proponen son espacios simbólicos que permitan al niño o joven, construir un mundo habitable para todos. Definen 5 espacios: de la paz para cultivar, de amor para trabajar, del asombro para ingresar, de la expresión para acercarse y de la espiritualidad para descubrir.

Podríamos preguntarnos: ¿Qué tienen que ver esto con las aulas y los saberes? Se trata de la sutileza que cada maestro, cada institución debe imprimirle a su labor para que la escuela sea un gran territorio donde transitar horizontalmente y habitarlo en las ciencias, en el arte, en la comunicación.

Todos sabemos que la educación nacida en la Edad moderna está transitando una gran crisis; crisis de saberes, de familia y de infancias. Crisis que exige transformaciones, que exige poner la mirada en el niño, sujeto de derecho. Niño con derecho a aprender, derecho a sentir, derecho a tener espacios distintos donde expresarse, derecho al amor.

Alicia y Liliana convocan a compartir una propuesta, una instancia de reflexión, un mirar de otra manera al niño que educamos, con un enfoque que roce los sentidos, que provoque, que permita a las infancias educarse en todos los espacios, sobre todo en el del amor.

Las autoras no quieren quedarse afuera del cambio anhelado y dirigen las páginas, a quienes tienen la responsabilidad de educar. Las ofrecen como instrumento para pensar y seguir co creando en las aulas, en los espacios donde haya infancia, pero también juventud y adultez, donde se comprenda la importancia del otro y lo ayude a crecer desde el corazón. Quieren ser parte de lo que dijera Mahatma Gandhi: «Sé el cambio que quieras ver en el mundo».

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