En un partido durísimo, cargado de tensión y con árbitros que quedaron en el ojo de la tormenta por la llamativa recurrencia a sancionar faltas técnicas a jugadores y cuerpos técnicos, Unión perdió 65-57 ante Huracán y quedó al borde del descenso.
El Bicho Verde comenzó jugando mejor y adelantándose en el marcardor. Con intensidad, la visita hacía un poco mejor las cosas y esto se reflejaba en el tanteador. Sin embargo, el local reaccionó y tras igualar en 13 los primeros diez minutos, siguió por ese camino en el tramo siguiente, cerrándolo 13-15.
Con un bajo score, cada conversión era altamente festejada. En medio de tanta paridad, no sorprendió el 18-18 con el cual culminaron el tercer período.
Todo daba a entender que serían los pequeños detalles los que terminaran volcando el juego a favor de uno u otro equipo. Con poco más de seis minutos por disputar, los dirigidos por Martín Méndez se imponían 49-52 y se anticipaba un final cerrado.
Así lo fue hasta que un poco más adelante, el albiverde se bloqueó, no encontró más el aro local y por el contrario, Huracán dispuso de varias conversiones para escaparse en el marcador. Además, el Bicho Verde perdió a Martina por una falta técnica, luego a García por una antideportiva y más adelante recibió un técnico al entrenador. Demasiados tiros libres disponibles para un partido con escasas conversiones (Huracán cerró con 16/25 mientras que Unión lo hizo con 9/16, siete puntos, que terminó siendo casi la diferencia en el partido).
Es esta una dura derrota porque el equipo estuvo muy cerca de ganarlo y bien pudo hacerlo si terminaba con el plantel íntegro y sin tantas bajas. Ahora, la situación de Unión es sumamente delicada puesto que ya casi no tiene margen de error y al mismo tiempo, depende de otros resultados.


