
El partido fue duro por donde se lo mire, entre rivales que marchaban parejos en la competencia y con ráfagas para ambos. De esos encuentros que suelen ser definidos por pequeños detalles, como en este caso, el doble sobre el final mismo de Mosconi para darle la ventaja definitiva a Unión.
Arrancó mejor la visita, con un goleo importante y sacando una ventaja impensada de 5-12, que sin embargo se fue diluyendo por una recuperación del albiverde que pasó a ganarlo 14-12.
El segundo chico fue lo mejor de los dirigidos por Méndez, que sacaron al cierre del mismo 6 puntos de ventaja para irse al descanso largo arriba por 36-31.
Sin embargo, lejos estaba todo de estar definido. En el regreso mismo, los entrerrianos reaccionaron, se acercaron y dejaron todo en paridad para un cierre abierto. Ya los dos entrenadores tenían en claro que no habría un dominador absoluto ni mucho menos. Los titulares de Unión hicieron un gran partido, acumulando más de 30 minutos en cancha cada uno (el único que no llegó a esa cifra fue Madera, quien debió salir por un golpe en su rodilla).
La visita, en el tramo final, llegó a sacar una luz mínima de cinco puntos (51-56) pero tras el minuto pedido por el entrenador local, todo volvió a emparejarse. Desde allí al final, se sabía que el cierre sería apretado, a todo o nada y afortunadamente, cuando muchos pensaban ya en la prórroga, Mosconi encestó el doble del delirio para arrancar el año con el pie derecho y prolongar la racha positiva.

