En un encuentro de trámite cambiante y final cerrado como el anterior, fue Echagüe quien hizo prevaler el buen momento de un jugador como Matías Barberis (el hombre del último cuarto) con la experiencia de Leopoldo Ruiz Moreno. Remontó una diferencia de nueve puntos que parecía definitiva y se quedó con el partido por 73-71 y la localia, obligando a los albiverdes a ganar por lo menos un juego en Paraná para forzar el quinto otra vez en La Fortaleza.
El segundo punto del playoff entre Unión y Echagüe tuvo ráfagas para uno y otro, alternándose el dominio luego de un inicio sumamente parejo en el que ninguno pudo hacerse fuerte y sacar importantes ventajas.
Con un juego en su poder, Unión dejó entrever algunas de las cosas que lo llevaron a ser el número uno de la temporada pero cayó en pozos ofensivos que le jugaron en contra, sacando también los puntos más débiles de un elenco que luchó siempre pero no supo encontrar la manera de imponerse ante un rival que en el cierre fue más inteligente y certero.
Fue después del entretiempo (41-36) cuando pareció que Echagüe se venía definitivamente, con un parcial de 8-1. Allí apareció una gran ráfaga de Unión para escaparse nuevamente y dejar las cosas 56-48, haciendo bajar nuevamente el aliento desde las tribunas.
Claro que la cosa no iba a ser tan fácil y el partido se tornó pendular: fue el local el que se secó en el último tramo del tercer chico, aprovechando la visita para acercarse, especialmente a través del ex Unión Mauro Rostchy, con ocho conversiones en el cuarto (60-57). Si no se ponía más en juego o el albiverde no retomaba la ventaja que supo tener era por las impresiciones que caracterizaron ese tramo.
Los nervios de la cercanía del final se hicieron presentes en el último cuarto, con escasas conversiones de ambos equipos. Las defensas se ajustaban cada vez más y los tiros libres parecían que serían la llave de la victoria, estando Unión certero desde dicho lugar. El ataque de los paranaenses se mostraba mucho más activo y con variantes pero esto no era acompañado por efectividad que le permitiera sumar. Igualmente, el marcador los seguía mostrando bien cerca a ambos: 62-60.
A poco más de cuatro minutos del cierre, De Cecco pidió su segundo tiempo técnico, el albiverde se escapaba de a poco (69-60) y las faltas comenzaban a pesar en sus dirigidos. Las correcciones le dieron resultado ya que al igual que en el parcial anterior, otra vez pudo ir limando la diferencia y ponerse a cuatro: 69-65, siendo el protagonista casi excluyente del ataque visitante Matías Barberis.
Así siguió acercándose hasta quedar a uno 69-68, donde apareció un recupero y posterior doble de Leopoldo Ruiz Moreno para dar forma a un parcial de 10-0 y pasar al frente 70-69 con poco menos de un minuto por jugar y un Barberis inmenso que estiró a tres a 18″. Ya no hubo tiempo para más y el 73-71 fue el resultado final de un encuentro duro como el primero y que ahora, obliga a los de Arduh a ganar por lo menos un juego en Paraná si quiere seguir avanzando en los playoff del TNA.

