
Más allá de esta circunstancia adversa, los albiverdes demostraron tener temple como para sobreponerse a circunstancias adversas por lo que será seguramente una serie pareja.
(Por: Pickandroll) – La serie con los elencos que en conjunto disputaron más cotejos en Cuartos de Final dará inicio en tierra misionera. El dueño de casa, que hasta aquí cuenta con marca de 12-3 en condición de local, se mide ante el único equipo que sin ventaja deportiva, accedió a las Semifinales de la Zona Norte. El Bicho Verde, lejos del pago, tiene registro de 5-11.
Los dirigidos técnicamente por Eduardo Pfleger necesitaron de cuatro juegos para doblegar a la Asociación Italiana. Ante su público triunfaron por 86 a 80 y 102 a 95. Al tiempo que en Charata cayeron por 74 a 92, y cerraron la llave con un 93 a 70. Promediaron 88.8 tantos a favor, y 84.3 en contra.
El foráneo Francis Nwankwo fue quien más puntos anotó en la serie, con un total de 63 (15.8 por juego); igualando en rebotes con Andrés Landoni, ya que ambos contabilizaron 19 (4.8 por juego). A nivel valoración, Landoni fue quien más sumo con +66 (13, 22, 11 y 20), con una media de 16.5 por juego. Detrás de él quedó Nwankwo con +60 (29, 13, 12 y 6), promediando 15 por partido; y Maximiliano Martín con +59 (17, 24, 9 y 9), con una media de 14.8.
Por su parte los orientados por Leandro Hiriart superaron a Estudiantes en quinto juego, siendo la única serie de cuartos de final que llegó tan lejos. En Concordia ganaron por 77 a 75, y cayeron por 92 a 77. Ya en Sunchales, se impusieron por 83 a 82 y sucumbieron por 91 a 86. Dando el batacazo en suelo entrerriano por 92 a 85 en tiempo suplementario (igualaron en 78). Alcanzaron una media de 83 tantos anotados y 85 recibidos.
A nivel estadístico el perimetral Maximiliano Ríos fue quien más puntos anotó por el cuadro sunchalense en esa serie, llegando a un total de 125 (25 por juego); quedando en la figura del foráneo De Andre Coleman el cetro al máximo rebotero con 38 (7.6 por juego). En valoración, Ríos conquistó un +121 (20, 21, 21, 22 y 37), promediando 24.2 por partido; seguido por Coleman con +111 (17, 27, 24, 22 y 21), con una media de 22.2 por juego; y Bruno Ingratta con +54 (24, 0, 9, 15 y 6), promediando 10.8.
Los dos equipos se midieron sólo en la Primera Fase, quedando las victorias en manos del elenco mesopotámico. En la segunda fecha y en calidad de huésped, el OTC se impuso por 81 a 73; al tiempo que en la 20ma y última jornada de esa fase inicial, el triunfo se dio por 85 a 75.
Para esta noche es difícil que el dueño de casa pueda contar con Nwankwo, inhabilitado por el Honorable Tribunal de Disciplina por “Agredir jugador de su propio equipo” en el último partido de la serie ante la Asoc. Italiana. El descargo lo debe realizar hoy y dependerá de la resolución que tome el HTD para saber si se mantendrá la sanción o no.
En tanto que Unión de Sunchales tampoco estará completo, debido a que por un problema de salud grave que afecta a un familiar directo, De Andre Coleman retornó a los Estados Unidos y por tal motivo el Bicho Verde se presentará sin su ficha extranjera. Al haber caducado el tiempo de recambio de jugadores, y al no haber sido por lesión la baja de Coleman (única alternativa viable por reglamento), la AdC no le permitió el reemplazo del foráneo al cuadro “verde”.
Crónica de una anécdota que pudo ser definitoria
(Por: Basquetplus) – Maximiliano Ríos encaró el aro, anotó una bandeja y Unión de Sunchales se escapó por 4 puntos con sólo tres segundos por jugar. Listo. Liquidado. A otra cosa… Pero no.
Parte del banco de suplentes se metió en la cancha para festejar y los árbitros pitaron la lógica falta técnica por invasión: Joshep Bunn metió los dos libres y Ravina, con aquellos tres segundos por jugar, se encargó de meter el doble que llevó el juego, insólitamente, a tiempo suplementario.
Igual, Unión de Sunchales mantuvo la calma y jugó perfecto los 5 minutos de alargue para llevarse el pleito por 92 a 85 (38 de Maxi Ríos), y así, quedarse con la eliminatoria por 3 a 2 ganando dos juegos en Concordia contra Estudiantes, uno de los grandes candidatos que tenía esta temporada del TNA.
Apenas terminado el juego charlamos con el DT rosarino: «jamás en mi vida pasé por una situación como esta, no lo podía creer. Si perdíamos el suplementario nos teníamos que asesinar entre nosotros, ya estaba todo terminado. Fue irreal», dice, aún extasiado, Leandro Hiriart.
¿Y cómo hiciste para dar la charla previa al Suplementario?
¡Ni idea! Me quería morir, no es fácil para un entrenador pasar por ese momento, pero por suerte los jugadores mantuvieron la calma, nunca se desesperaron y lo pudimos ganar con mucha claridad. Siento un profundo respeto y orgullo por estos jugadores, dejaron la vida en la cancha, jugaron brillante, Me da mucho placer ser el entrenador de este equipo.
Luego de perder el cuarto partido en casa nadie imaginaba que podían volver a ganarle a Estudiantes en Concordia. ¿Ustedes sí?
¡Seguro que sí! No vinimos a ver qué podía pasar porque la serie fue muy pareja. Sabíamos que volver a ganarles de visitante, con el estadio lleno y una gran diferencia de presupuesto, nos iba a complicar el panorama. Pero por suerte lo ganamos.
Ahora se viene Oberá, otro equipazo, con un alto presupuesto y sin ventaja deportiva. Todo lo que viene luego de la permanencia es de regalo, pero hay que seguir buscando milagros…
¡Seguro! Lo único que me preocupa es que vamos a perder a Coleman, porque se infartó su tío, que fue quien lo crió, y se tiene que volver a Estados Unidos. Ojalá podamos reemplazarlo por otro extranjero.

