
(Por: El Heraldo) – La presión de una nueva final comienza a hacer mella en Danilo Tosello. La ansiedad y los nervios que el argentino sintió hace seis meses, poco antes de la final ante Real España, han vuelto. Las noches cortas y los días alargados son nuevamente el diario vivir de Tosello.
“Te acostumbrás a dormir poco y esa es la realidad, te dormís cinco o seis horas, te levantás a ver algún video a hacer alguna anotación y estás continuamente”, dice un Tosello deseoso de estar ya en los juegos y esperando tener el mismo resultado que obtuvo en diciembre pasado.
“Cada final es distinta, las vivencias son similares, hay ansiedad, responsabilidad de compromiso y esperamos ahora que todo nos salga bien”, dice el argentino que está en su segunda final consecutiva en su novel carrera de entrenador. Como jugador vivió muchas finales, pero la ansiedad era otra, sus responsabilidades menores y sabía mejor asimilar esta presión.
Ahora agrega que “como jugador vivís el partido y ya, como entrenador dormís poco y después ya estás imaginando el partido, tratando de no dejar ningún detalle librado al azar”.
Esta es su segunda final pero no siente gran diferencia en tanto a la presión que sintió en la primera.

