La pregunta se sabía que iba a surgir en algún momento pero la respuesta esperada era también una lógica indefinición. Sin embargo y tras cierta dubitación, ante la mínima insistencia no aguantó y confirmó su candidatura, sacando gestos de asombro de propios y extraños e incluso amagando con anticipar nombres de un potencial gabinete. Es así como se ha instalado el primer candidato a intendente para los próximos comicios. Una fija, para muchos, anticipada ante la conclusión de su paso por la estructura provincial. De inmediato, una vez dado ese paso, lo del ex mandatario pasó por una suerte de mea culpa, con grandes dosis de autocrítica pero también con gestos de firmeza en lo que será la relación nacional: «Seremos la voz del presidente Kirchner», dijo con seguridad. Obviamente, en el discurso no faltaron generosas dosis de ataques a la actual gestión, señalando casi continuos pedidos de regreso de parte de municipales y vecinos.
El inicio del discurso del ex intendente marcó la tónica de cómo serán los próximos meses: decisión tomada de ser candidato y plena disponibilidad a receptar y transmitir críticas y puntos débiles de la actual gestión, a la cual acusan de «demoler» todo lo anterior y de la cual no comprenden cómo, teniendo cuatro veces mayor presupuesto, no puede cristalizar una mayor cantidad de mejoras (cuidando de mencionar obviamente, que también los costos se han cuadruplicado en el mismo lapso). «Vuelvo con muchas ganas de volver a estar en la municipalidad, para que todos seamos verdaderamente parte del crecimiento de la comunidad. No en forma dispersa e improvisada, con falta de carácter y una falta de sentido de pertenencia de un grupo que no es un equipo sino un grupo de personas que trabaja con la mejor buena voluntad pero con fuertes dificultades para integrarse a los sunchalenses», dijo Trinchieri de movida, con tono firme y seguro.
«¿Por qué volver?», se autopreguntó, anticipándose a las consultas y manejando los tiempos de la conferencia. «Porque tenemos vocación de servicio, porque tenemos las ganas intactas, porque hay mucha gente que quiere que vuelva y esto no quiero que sea interpretado como un acto de soberbia sino que nos pasa todos los días, porque estamos hablando con gente que no ha participado en política», respondió. Destacando otro de sus puntos altos, indicó que, lejos de lo que sucede con quienes se van de la ciudad, nadie le ha dado vuelta la cara sino por el contrario, siguen acercándose a él.
El alineamiento con el gobierno provincial también fue otra de las autopreguntas, apresurándose a fijar posición y admitiendo su incorporación a la transversalidad kirchnerista. De indudable pasado cercano al justicialismo y una reciente y rica historia de alianzas, la apuesta del vecinalismo pasará por tratar de hacerse fuerte en la mesa chica local para sumar al movimiento justicialista pero sin perder identidad. Con el candidato al principal cargo ya definido, el margen de maniobra es menor y las próximas semanas por demás interesantes para establecer la renovación de la alianza sin tener que llegar al riesgo que presuponen las internas.
«Hoy nos consideramos parte desde lo ideológico, desde el proyecto de país que está generando el presidente Néstor Kirchner. Queremos ser para la ciudad de Sunchales el proyecto de Kirchner, aquí, desde el Vecinalismo y tomándonos de lo que él dice de que no quiere ser presidente del justicialismo sino de los argentinos», comentó. «A nivel local, primero vecinalistas pero conversando con gente del PJ que sabemos que trabaja, es sana y laburadora y a quienes queremos tener con nosotros», diría más adelante.
Acaso el momento más difícil del encuentro fue tratar de explicar la ausencia de Adriana Schmithalter, ex titular de la fuerza e integrante del Concejo, compañera de bloque de Gallardo. Sin lugar a dudas que la edil es una de las máximas representantes del movimiento hoy en día, lo que transformó su ausencia en un importante signo que sólo fue argumentado como una decisión personal sin abundar en demasiados detalles pero afirmando que la determinación de ella ha sido la de no participar en ningún cargo electivo en este año.
En otro de los tramos afloró su última postulación a intendente. Respecto del particular, indicó que «tampoco fue catastrófica» y llegó a admitir que fue algo positivo y dar gracias: «hoy diría que el Vecinalismo agradece ese resultado. Yo, les digo la verdad, venía mal acostumbrado. Desde la herencia del ´91 con el homenaje a mi viejo venía bastante dulce, así que me hizo muy bien».

