La ordenanza vigente plantea que en abril, año por medio, se debe realizar la renovación de autoridades de las comisiones vecinales. Sin embargo, no deja establecido a quién corresponde difundir la convocatoria. Históricamente esto recaía sobre el gobierno local que a través de su área de prensa, distribuía partes de prensa. Este año se resolvió cumplir con lo escrito y dejar esta tarea en manos de los propios barrios. Craso error, ninguno informó acerca de la apertura del plazo para presentación de listas, ni tampoco para que vecinos se sumaran a las existentes, mucho menos se habían anoticiado los frentistas del barrio Sur de la realización de las elecciones ni tampoco, por asomo, de la suspensión de las mismas.
Quienes sí sabían de esta serie de desaciertos informativos eran los concejales, que desde hace más de una semana -incluso algunos teniendo una estrecha relación con integrantes de las comisiones- manejaban cómo se venían desarrollando los hechos pero salvo una reunión con Leopoldo Bauducco, secretario de Gobierno local, nada hicieron como para salvar la situación.
Lo cierto es que ayer se debía realizar el acto eleccionario en la vecinal del barrio Sur que era el único lugar en el cual no se había llegado a un “acuerdo” para la unificación de la lista. Sin embargo, el sábado se conoció por medios rafaelinos que la lista encabezada por Néstor Villarruel se había bajado de la candidatura por lo que la otra nómina era la única que quedaba en pie.
“Lo que hicimos fue cumplimentar ni más ni menos, lo que está previsto en las ordenanzas, se hicieron todos los pasos previstos, hemos convocado a todas las comisiones actuales, hace ya un par de meses de esto, en realidad consensuamos con los integrantes de las comisiones vecinales la fecha para las elecciones previstas para el domingo 23. Hubo muchas reuniones en cada una de las vecinales para volver a informar sobre lo mismo, hemos trabajado mucho para formar estas comisiones. Y si bien el planteo de esta persona, también es real que nos costó muchísimo en cada vecinal poder reunir los 10 integrantes que prevé la ordenanza, por lo que es más un planteo que tiene más que ver con una cuestión política, que con el planteo de un vecino”, dijo Bauducco a La Opinión, publicado en su edición del sábado.
Es claro que el planteo haya sido de corte político puesto que un acto eleccionario así lo es. Que se haya quejado un solo vecino ya tiene que ser motivo suficiente como para rever la situación que es a las claras deficitaria. Si bien la ordenanza tiene tan solo tres aplicaciones, (es del año 2000), cuenta con una seria falencia que en esta oportunidad fue uno de los principales motivos para que se dificultara la reunión de los diez integrantes de cada lista o la mantención de los actuales en el poder.

