¿Que sucede con nuestro tiempo?
Este presente en el que estamos insertos nos desafía constantemente a tratar de conciliar los tiempos disponibles fuera de las demandas exigentes del mundo laboral. Y en este intento de conciliación no es fácil encontrar el equilibrio. Por eso, es absolutamente necesario establecer prioridades y respetarlas aunque estén en juego factores que parezcan más urgentes.
No descuidemos la familia ni nuestra vida interior. Ambas necesitan de Dios.

