Día de la Madre
En esta hermosa representación de la vida en la nos han asignado el papel de hijos, celebramos el día de la protagonista. Y lo hacemos deteniendo por un momento los ensayos, para sumergirnos en su grandeza, que parte del hecho que ella nunca baja del escenario, sino que mientras nosotros vamos y venimos, tiramos el libreto o levantamos la voz para demostrar que sabemos más, ella continúa en su sitio, en silencio, completando los detalles, decorando el escenario, rezando por nosotros, haciendo todo lo que nunca vemos pero es la clave para el éxito de la obra.
Ella es la única que escucha al director de la obra con la sabiduría de los humildes porque está atenta a todas las acotaciones que El hace para que la representación sea perfecta.
¡Gracias mamá!
Pedimos a Dios, director de la obra, que ayude a todas las madres a mantenerse fuertes en su papel de seres irremplazables.

