Jóvenes y familia
¡Con cuánta asiduidad nos olvidamos de la necesidad que tienen los jóvenes y adolescentes de la presencia de sus padres! Presencia no necesariamente física, sino la suma de pequeños gestos que llegan al corazón de nuestros hijos, haciéndolos sentir valiosos.
Si los padres estamos atentos a los que les pasa, respetando sus silencios y sus tiempos, si cada vez que recurren a nosotros les respondemos con dedicación exclusiva. Y si los involucramos en nuestros problemas, proyectos y logros seguramente habremos acortado distancias.
Pidamos a Dios que nos apoye en esta ardua misión.

