Enclavado en el barrio Moreno, el club de Bochas Belgrano sostiene la actividad por la que fue creado pero sus paredes contienen mucho más. Se trata de un espacio que durante largos años albergó buena parte de la actividad cultural y deportiva sunchalense, «del otro lado de las vías».
Todo comenzó en el año 1941 en el bar de José Trucco, donde se firma un convenio con el titular de este bar, a través del cual él se comprometía a construir en su terreno cuatro canchas de bochas con las medidas reglamentarias. La idea era ponerlas a disposición del club por un plazo de cinco años de duración.
Más adelante, ya consolidada la institución deportiva en el año 1963, se le compra el espacio donde se habían erigido las mismas. Diez años más tarde se adquiere un terreno sobre calle Dorrego en barrio Moreno, se trasladan las canchas allí y se construye además un salón de fiestas que supo marcar una época para la ciudad a través de sus propuestas sociales y musicales.
Posteriormente, en 1977 se compra un terreno baldío lindante para construir baños y parrilleros. La última adquisición fue el inmueble originario, donde se inició la institución, que consta de casa familiar y salón.
En la actualidad, no solamente los grandes disfrutan de modernas canchas sino que la propuesta ha ido incluyendo a niños y mujeres, ampliando así su representación.


